Pileta de agua fría

Pileta de agua fría

La pileta de agua fría son unas minipiscinas con agua tratada a bajas temperaturas (unos 10° C). Sirven para realizar inmersiones completas inmediatamente después de realizar una sesión de sauna, baño de vapor o hidromasaje.

El calor recibido en cualquiera de estas sesiones, produce una dilatación de las redes por las que circula el torrente sanguíneo. La inmersión súbita en la pileta de agua fría produce rápidamente el efecto contrario, es decir, una constricción que supone un saludable ejercicio para venas, arterias y capilares, con lo que el sistema circulatorio resulta enormemente favorecido.
Tonifica y favorece la elasticidad venosa y arterial gracias al contraste entre el frío y el calor que proporciona el uso de la sauna o el hammam.

Sirve para refrescar y aumentar la tensión arterial antes de pasar a otra actividad.